martes, 7 de septiembre de 2010

Balam VI



-Anoche me soñé muerto.
El tráfico era ligero, curiosamente.
-Pero, no estaba muerto en realidad, sino, mejor dicho, anestesiado.
Avanzaban por las calles de manera fluida. No les había tocado ningún semáforo en rojo.
Calló por un rato.
-¿Y… luego?
-Nada. No más. Estaba tirado junto a una silla en la que había una joven. No la conozco. Pero yo estaba cerca de mi propia cabeza y me levanté un párpado para ver mis pupilas. Estaban vacías.
-Para mí, esas pastillas te están dejando loco.
-¿Cuáles pastillas?
Un microbús se atravesó, imprudente.
-Uno no se sueña muerto o anestesiado o lo que sea, así, sin más.
-No. Primero había estado tirado en la mitad de la calle San Lorenzo. Me llegó un mensaje al celular. Luego, en la acera estaba una cama en la que mi hijo mayor estaba sentado, triste, llorando. Junto a él estaba su madre.
-¿Platicaban?
Silencio. Sí. Claro que platicaban. Pero el recuerdo dolía.
-¿Sí o no?
Encendió un cigarrillo y fumó en silencio durante cinco calles. El otro lo miraba, alternando la vista entre la calle delante y su compañero. La radiofrecuencia transmitía órdenes y más órdenes; crípticas, para el que no supiera las claves: cero-cinco-de-cero-dieciséis, cinco-a-extra-veinte. Dieciocho-monitoreo. Cuatro-cuarenta-de-central. Treinta-y-tres-para-cuatro-cuarenta. Veintisiete-en-metro-metro-extra-tango-Romeo-Óscar-Balderas. ¿Dieciocho?. Dieciocho. Treinta-y-ocho. Diecinueve.
Basura.
-Ella le decía que cuando alguien te quiere, no te abandona.
Silencio en el volante. Otras calles más, en silencio.
-Tú no los abandonaste –dijo finalmente Alejandro.
-Trata de convencerme –dijo él y arrojó el cigarro a medio consumir por la ventanilla.


Crédito de la imagen a http://www.google.com/imgres?imgurl=http://www.vivirconmascotas.com/files/abandono%2520perros.jpg&imgrefurl=http://www.vivirconmascotas.com/abandono&usg=__TcgQCpjH756D6IXBFmk-FhRM8LI=&h=323&w=500&sz=32&hl=en&start=102&sig2=iTkmzDUC4DZnq3r5902d5A&zoom=1&tbnid=TMEdBoE-Q5eSbM:&tbnh=122&tbnw=176&ei=TqaGTNnPOYWZnAeZz9wI&prev=/images%3Fq%3Dabandono%26hl%3Den%26sa%3DG%26biw%3D1130%26bih%3D589%26gbv%3D2%26tbs%3Disch:10%2C2845&itbs=1&iact=hc&vpx=694&vpy=359&dur=1470&hovh=155&hovw=240&tx=156&ty=110&oei=5qWGTOreFcH6lwf5zNSxDg&esq=18&page=7&ndsp=17&ved=1t:429,r:15,s:102&biw=1130&bih=589


viernes, 9 de julio de 2010

Pancho Villa, Una biografía narrativa


Paco Ignacio Taibo II publicó una verdadera biblia del villismo. Este video está narrado con las palabras del primer capítulo de ese libro. Espero que los derechos de autor estén respetados.

Viva México!


A propósito del juego Francia-México en Sudáfrica.
¿No les parece extremadamente agudo pero acertado?
Caricatura publicada en Barajas-Durán R, El Fisgón, ¡Viva México!, La Jornada, Año 23, Número 9283, 18 Junio 2010

The living river, tha fascinating history of blood stream




“Deep inside, we´re still ocean” says Isaac Azimov in the first chapter of this little book; and, somehow, he´s absolutely right.
What does blood do to our minds so powerfully? Is it that it´s magic? How does it affect our behavior than man has done the most ridiculous and astonishing ceremonies around blood?
In the beginning there was nothing but a primordial soup in which substance of life did swim. Sometimes, those things floating in that soup made efforts to form groups, to get together to be more than only trace elements, but were not always successful. Not until the perfect amount of glucids, proteins, fats and energy joined together. In that moment the world ceased to be empty and, at the same time, in many places around the planet, we can bet, the same phenomena occurred and gave place to the first LUCA (named Last Universal Common Ancestor). This guy swam in the vast sea and nourished its little body (an inner soup separated from the much more big world by some fats sorted in a double layer shape not wider than 7 Armstrongs) from the same sea that contained all the tasteful things a free-life unicellular organism would need. And the wastes of such a party were disposed to the same liquid around the LUCA.
With the addition of nutrients and that entire wilderness to explore, the LUCA multiplied its functions and organelles and became specialized inside. And so did outside. First, it obtained a tubule to circulate the sea along its body. It got fins. It got eyes and gills as it took different shapes and gave rise to different species of fish. They ruled the seas for many millions of years (some still do). So many years that it was boring.
These fish, tired to be surrounded by water, once they got the sea inside them –contained in a primitive circulatory system– reached the land.

The water needed to be moved along that circuit if vessels and the amphibians evolved to have a three-chambered heart. But it was not enough. Not to these reckless friends.
When in the sea, the LUCA-fish took the oxygen from the water. Aside to the nutriments of the sea, the dissolved oxygen was essential to sustain life. The amount of oxygen in the water had been sufficient to keep the novel organism going, but in the hot land, literally erupted with volcanoes and covered by a rare atmosphere, the oxygen was less available than in the sea and the new land animal found the way to keep it in continuous contact with its tissues. It created cells able to take oxygen from the new strange system provided with lungs and was able to move them (cells and oxygen) all over its body. This is how got blood.
Through the chapters of the book, Azimov takes our hand to guide us in a bloody travel in which he explains the essentials of blood physiology.
A great and illuminated book if you´re not a healthcare professional and want to know what blood is. Read it. Comment it. Promote it. In México you can find it edited by Noriega Editores. Thank you for reading.



miércoles, 2 de junio de 2010

Alta traición



Muy a tono con la efervescencia política y social que el país vive, recordé este poema de José Emilio Pacheco.

Alta traición

No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.

No hay mucho más que decir. ¿Emociones fuertes? Buscadlas en otra canción.

sábado, 22 de mayo de 2010

Hello

For those joining this blog for the first time, be very welcome!
I hope you can visit the blog with regularity and make some comments if think it´s apropiate. Make yourself home!

martes, 18 de mayo de 2010

El perseguidor


Escuchando a Artie Shaw y su clásico Begin the beguine me acordé de esa gran pero brevísima novela de Cortázar que se llama El perseguidor.
Escuchando a Lester Young y Dizzy Gillespie, Parker se abrió un camino en el mundo del jazz hasta que se consagró como uno de los más grandes saxofonistas de la historia. Cuando uno escucha Summertime con su sedosa cadencia no puede menos que recordar: los momentos de intimidad, los buenos ratos con la luz apagada y una copa en la mano, sentado frente a la ventana en las tardes de lluvia (vaya cliché) pensando en lo que no pudo ser e imaginando lo que será. Aquel dueto que Bird hizo con Gillespie en TV[i] es una maravilla de improvisación, los dedos de uno volando por las calves del saxo y los del otro levantando los lentes por arriba de la trompeta en cada acorde, son una maravilla.
Pero luego viene la parte no contada de la historia de éxito, la que está atravesada fragmentos oscuros, los impulsados por el alcoholismo y la adicción a la heroína de Parker, aquella escena que retrata Cortázar cuando lo sitúa desnudo en un sillón de orejas, transpirando en el delirio narcótico, con el saxo en las manos, sonriendo como un loco, delirio que le llevaría al intento de suicidio (cosa que, evidentemente, no hizo bien; lo suyo era el jazz) y a su muerte a los 34 años (más joven que yo, carajo).
Cortázar, en 1967, 12 años después de la muerte de Parker, escribió el cuento que le serviría a Clint Eastwood para dirigir Bird en 1988. No la he visto. Me gusta más la imagen que tengo de lanovela de Cortázar.



[i] Pueden ver el video en http://www.youtube.com/watch?v=wkvCDCOGzGc&NR=1

jueves, 13 de mayo de 2010

lunes, 5 de abril de 2010

Short Stories



Una breve ausencia, algunos contratiempos en el camino, un regreso sino triunfal, espero que decente. Aquí vamos, Usted que tiene a bien leer y yo, que cuando tengo tiempo libre, lo ocupo escribiendo.


“Not today” she though, while was brushing her blond hair facing a lighted mirror. “You won´t get anything from this doll today, you asshole”. She put the brush in the shelf and sighted. She left her pretty home in the suburbs, with a golden retriever playing in the grass and the neighbors driving their polished cars.
Where the hell could it be? Last night he had let one can of beer hidden away from his roommate. The disgusting bastard never wanted to buy his own beer. Now, where is it? Chips wrinkled bags, soda cans, dirty disposable dishes, half-smoked cigarettes… and the cough always comes along in the mornings, ripping his chest, watering his eyes. Weed, at least, gave him no cough.
“Got any coins?” asked the bus driver once she´d step in. The driver was a black woman with the biggest ass in all Phoenix. She searched her pocket. Both smiled. Once she could sit aside to a WW-II veteran with a USS Mississippi cap that snorted softly, she blanked her mind.
Outside the building he walked on sun. A sun so bright that makes every reflex to seem white. Lighted a cigarette and put on his sunglasses, letting his long red hair run free around his ears. Calmly he began to walk down the street. The temperature in the sidewalk was not under ninety. By the moment he reached the corner he wanted he´d saved two beers.
Down from the bus she walked through the campus trying to be invisible, holding her backpack thigh, her sigh on the floor, the steps regular and calm.
Finally, he arrived to college campus, black circles of sweat under his shirt arms.
In the corridor, surrounded by chat noises and soft music coming from the speakers, she moved her hand down her jacket. “It´s over, you punk”, she´d think. “Not even a kiss, not even a dime”.
He came to the bulletin board to see the cafeteria menu. In his pocket he felt some coins and two one-dollar bills. “Damn weed…it´s a bankruptcy maker”. Today it will change. He positively knew that. He positively knew he’ll get enough money today. A glance to his watches and waited.
She saw him down the corridor and made a fist around her pistol.
“There she is”. She was coming down the corridor. “Do you have it?”
“Of course I have it” she tough and smiled when saw the eyes of the Latino guy open wide facing the black and long barrel, folding his body to the wall.
“Better yet, I have this” the Asian girl told him showing a San Francisco PD badge.
The world continued spinning slowly, at a regular rhythm as done by millions of years.

Mexico City
April 2nd 2010

viernes, 8 de enero de 2010

La Sombra de Torreón, Introducción


Por Ricardo Marcos-Serna

Retirado de la escritura a causa de mi rotación al Tacuba Memorial Hospital, nosocomio conocido como Tacubita La Bella, las fiestas de fin de año, las despedidas, los reencuentros y otras cosas que no viene al caso mencionar, regreso a las letras con muchos ánimos de escribir, pero pocas ideas para hacerlo.
Buscando entre los documentos que guardo de las cosas que he escrito para el blog encontré este cuentecillo que escribí hace cosa de 2 años. La idea me la dio una retórica mezcla entre unas biografías de Villa que encontré por allí y la obra de Jorge Ibargüengoitia (sin punto de comparación con ninguna de ellas, claro está); el resultado es el ficticio proyecto de tesis que un estudiante de maestría de la imaginaria UARNM escribe sobre la División del Norte.
Lo transcribo como lo escribí, claro, por partes. Espero que les guste y, de ser posible, manden un comentario al correo de arriba.

La sombra de Torreón

Ricardo Marcos-Serna

Esto es una novela. Cualquier parecido con la realidad, dijeron por ahí, es culpa de la realidad.
Si se hiere alguna sensibilidad, es sabido que no se hace con intención. Después de todo, la Historia oficial es más ofensiva a la verdad que lo que pueda ser cualquier sátira como la que ésta pretende. Si Usted lo duda, relea los libros de historia que llevamos en la primaria.


Parte I, Página Frontal

 Proyecto de tesis llamado

La sombra de Torreón


que sustenta el alumno

Francisco Medina Nevárez

del programa de Historia de México de la Facultad de Letras de la Universidad Autónoma de la Región Norte de México como evaluación de la


Maestría en Historia Contemporánea del México Insurgente

bajo la tutela de la

Dra. Lic. Hist. Profra. Hraria. Hilda Nohemí Diez Maytorena

presentada a los tantos del mes tal del año cual.


Introducción


Y ahora callamos, no cantamos más;
la paz se ha alejado, llegó la noche, falaz.
¡Pero, dame pronto tu mano! Hay tan largo trecho por andar,
ya es invierno, inclemente, insano,
y es un mundo tan ignoto que hay que transitar…
¿Dónde y cuándo hallaremos un amigo?
¿Un fogón, una luz, un camino?
¿A quién recurrir en busca de un amigo?
¡Dame la mano, encaremos el destino!
HERMAN HESSE


El futuro nos tortura y el pasado nos encadena.
He ahí por qué se nos escapa el presente
GUSTAVE FLAUBERT


El presente proyecto de tesis pretende hacer un acercamiento histórico a una de las fuerza militares más “importantes” del siglo pasado. Para tal fin se basa en la obtención de testimonios orales de los sobrevivientes de las batallas libradas en la primera Revolución Mexicana y la segunda Revolución Mexicana que se encuentran en inactivo, casi todos ellos pertenecientes a los ejércitos del Norte. No obstante, es indispensable el testimonio de los sobrevivientes del federalismo, del carrancismo, del obregonismo y los orozquistas para equilibrar la historia contra la fantasía del villismo.
        Los testimonios de los actores están transcritos con las fallas sintácticas de los oradores con la pretensión de humanizar los relatos, a excepción de que el lenguaje sea demasiado soez o los regionalismos sean muy poco comunes. Aunque el autor del presente proyecto tiene léxico, sintaxis y ortografía perfectos, no es del autor de quien trata el relato, sino de los entrevistados.
       Para realizar las entrevistas el autor debió moverse a través de la República en tren, auto y a caballo sin importarle las incomodidades que esto le ocasionó. En muchas de las entrevistas ni siquiera recibió el autor alimento, pero su innato espíritu de sacrificio lo impelió en todo momento a soportar tales sufrimientos estoicamente a fin de que estos datos salgan a la luz pública.
       Respecto al título, el autor debe decir que, aunque no es la batalla de Torreón el único teatro bélico que abordaremos, si es el más relevante para la consolidación de la leyenda de ese negro aparato militar llamado División del Norte, compuesto de abigeos, bandidos, asesinos y saqueadores capitaneados por ese personaje desalmado llamado Doroteo Arango Arámbula, alias Pancho Villa, alias Frank Goldsby, cuya biografía será mencionada en su momento.
       La recopilación oral de las entrevistas se encuentra archivada entre los documentos del autor bajo el título: Colección entrevistas Sombra de Torreón, FMN, numerados del 1 al 18; estos documentos son considerados confidenciales merced a que el autor estuvo a punto de perder su valiosa vida al ser tiroteado por un legionario villista en Parral, Chihuahua, mientras realizaba la grabación de los mismos.
       La organización de este proyecto de tesis es la siguiente: Capítulo 1, Verdaderos orígenes del bandido Pancho Villa; Capítulo 2, La División del Norte; Capítulo 3, La Batalla de Torreón; Capítulo 4, La institucionalización de las Revoluciones.
       El autor del presente proyecto se deslinda categóricamente de toda relación posiblemente existente, ya imaginaria, ya real, que entre él mismo y los villistas y zapatistas se hayan creado ya bien por consecuencia lógica de su investigación, ya bien por la maledicencia de la gente.
       También quiere el autor aclarar que cuando fue correteado por los energúmenos villistas de Hidalgo del Parral, Chihuahua, fue porque no resistió que al señor General Don Venustiano Carranza se le adjudicara el verbo transitivo carrancear, entiéndase por robar, y dejó en claro ante sus interlocutores que dicho verbo debería, en todo caso, tener su patronímico en el bandido Villa, y no es cierto que el autor salió corriendo de una fonda donde había consumido viandas y bebidas sin pagarlas, además de haberle agarrado salva sea la parte a la dependienta.
       Por supuesto, todas las fuentes consultadas, con la acuciosidad característica del autor, son fidedignas y respetables. Entre ellas se encuentran archivos personales del autor (ya se había comentado) y referencias de esa fabulosa herramienta que es la internet, sin la cual mucho del trabajo que este proyecto representa hubiera sido imposible. Las visitas personales a los domicilios de los involucrados en la Historia se realizaron bajo patrocinio de la Fundación Pro-Carranza (FPC) y los grupos En Aras de la Verdadera Revolución (EAVR), El Verdadero Centauro del Norte Álvaro Obregón (EVCNAO), Loa Revolucionaria (LR), Unión de Norteños Anti-Villistas (UNAV), del Patronato Revolucionario Institucionalizado (PRI), del Instituto Histórico de la Invasión Villista a Columbus de Nuevo México (IHIVCNM) y de la Fundación Por un México Post-Revolucionario Efectivamente al Servicio del Pueblo (FPMPRESP). La invaluable contribución de los Mecenas, grupo coahuilense dedicado a la difusión de las hazañas y enseñanzas del señor General Don Venustiano Carranza facilitó enormemente la consolidación de este estudio. A todos ellos y a los que serán nombrados en el camino, gracias.


miércoles, 16 de diciembre de 2009

Santuario


William Faulkner


Hace meses que quería publicar este ensayo sobre Faulkner. Sin embargo no lo había hecho porque: no he conseguido el libro en las librerías de viejo y tuve que pedirlo prestado a Salvador Vélez quien, por cierto y dicho con justicia y en su descargo, se resistió estoicamente, como gato boca arriba, a aflojar la obra y permitir que fuera extraída de su librero por mis irresponsables manos; segundo, releí un aparte y lo dejé en Ciudad Juárez en las vacaciones, por tanto, tuve que esperar hasta que me lo trajeran; tercero, no es fácil escribir sobre uno de mis cinco libros favoritos (bueno, eso de cinco… entre los que más he disfrutado se cuentan El tambor de hojalata, de Grass, The silence of the lambs, de Harris, It, de King, Pancho Villa, una biografía narrativa, de Taibo II, La guerra del fin del mundo, de Vargas Llosa, La tregua, de Benedetti, La profecía, de Seltzer, El exorcista, de Blatty y otro buen tanto de obras que pretendo tratar eventualmente aquí) y además que entre el examen anual que la UNAM aplica a los residentes y el trabajo del hospital no he tenido mucho tiempo de escribir. En fin, que intento hablar de una de las obras más complejas del siglo pasado, no sólo porque está analizada a la luz del intelecto de un profano, sino porque fue escrita por quien es considerado el primer escritor de ficción de los Estados Unidos (Towner, 2008).


Faulkner, igual que muchos otros autores tuvo a bien inventarse un estado, pantanoso en su caso, para narrar sus historias sin herir las susceptibilidades de sus coterráneos de Mississippi. Yoknapatawpha County, con Jefferson como ciudad principal, es el epicentro de la obra de Faulkner y no se diferencia mucho del resto de las ciudades del sur de la Unión. Casas victorianas, señoras copetudas, clubs de la decencia, mujeres negras sirvientes obligadas a usar cofia y mandil cuando salen a la calle, miseria para los pobres, opulencia para los ricos, vagones de tren que diferencian hombres blancos y bestias, ya se sabe, viva la libertad… sin embargo, Faulkner no hizo más que narrar lo que veía.


Santuario, publicada en 1931, es una obra fatalista desde el principio y hasta el final. Narra, en breves palabras, la desgracia de Temple Drake, niña bien de la ciudad quien, gracias a la alcohólica impericia de Gowan se ve involucrada con una pandilla de la peor ralea, fabricantes de whiskey clandestino, malvivientes la mayor parte del tiempo, borrachos el resto, entre los que se cuenta Goodwin. Goodwin es un ebrio, es cierto, que pretende violar a Temple pero, de algún modo, Ruby, su amante, madre de un niño raquítico, lo impide. Goodwin no es alguien en quien la lente deba posar mucho tiempo, pero Ruby es otro cuento. Personaje con una potente personalidad latente se ve, la mayoría de las veces, apagada por los otros caracteres de la obra, es la representación del determinismo social. Ella está ahí para cumplir con el destino que los otros le deparan, incapaz, aún cuando lo intenta, de alejarse de su sino. Sólo hasta el final de la obra adquiere un poco de peso, pero es en el marco de la libertad que le confiere Horace Benbow que lo hace.


Tommy, negro alegre es, creo yo, un personaje puramente naturalista, lo mismo que el hombre ciego al que le dan de comer con cierta deferencia. Tommy tiene un final apto para un personaje de su clase, pero más allá de sus orígenes o su fin, cabe destacar su manera de caminar sin hacer ruido, su capacidad de mimetizarse con el ambiente. Es como una piedra más del campo que, además, habla y bebe.


Existen otros personajes igualmente interesantes en la obra, como miss Jenny, anciana respetable en silla de ruedas, Van, borracho que recibe frecuentes palizas de Goodwin y quien vive en el recelo, Pap, el ciego que lo mismo se confunda con el paisaje oscuro de la noche en el campo (como paréntesis: en una canción de Les Luthiers que no recuerdo completa, ni siquiera el título, ellos dicen de una anciana que era tan vieja que se confundía con el campo: “mírese a la llama” dijo ella señalando a un guanaco… en efecto, se confundía con el campo. Estos tipos son geniales).


El personaje de más “peso específico”, frase que le he robado a Salvador, es Popeye, léase “popai”. Nada que ver con el marinero de los brazos de linfangioma. Este tipo oscuro tiene una cara con

(…) una nariz vagamente aquilina, pero le faltaba por complete el mentón. Su cara, sencillamente, dejaba de existir, como el rostro de un muñeco de cera olvidado demasiado cerca del fuego (Faulkner, 1931).

Probablemente, esta descripción corresponda a un portador de la secuencia de Pierre Robin, malformación congénita en la que los afectados, de vivir más allá de la infancia, son generalmente desnutridos (por los defectos para mamar en la infancia temprana y para deglutir en etapas posteriores), y tienen afecciones del habla (Mathes, 2006).


En resumen, Popeye es un tipo oscuro quien mata con tal de quedarse con Temple. Cuando ella está más vulnerable y Popeye la observa, él es incapaz de poseerla. Recurre a la violación, claro, pero no con los medios habituales. Tirada sobre las panochas de maíz, Temple es violada por Popeye con una mazorca. Luego es violada por otros hombres mientras Popeye observa, incapaz de consumar por sus propios medios lo que mira hacer a otros.


Santuario es una obra extremadamente compleja, ya lo dije antes; es un libro capaz de perturbar al lector mientras pasa las páginas. Nada de CSI, nada de análisis psicológico de las mentes criminales, simplemente la relación de algunos de los peores aspectos del humano con la precisión del contador de historias desapasionado del hecho, pero apasionado con el arte de narrar.


Tan perturbador es el hecho contado en Santuario que podría pasar por una nonfiction novel junto a la clásica A sangre fría de Truman Capote. Tan extraordinaria es la narración de Faulkner que podría llevarse al teatro con Un tranvía llamado deseo de Tennessee Williams.


Ojalá alguien que haya leído el libro aporte algún comentario. Léalo, que es una de las mejores obras de la literatura norteamericana. ¿Quién dijo que los gringos son un país sin cultura?

Bibliografía


Towner TM, The Cambridge introduction to William Faulkner, Cambridge University Press, Cambridge, UK, 2008, p. 1

Faulkner W, Santuario, Bruguera editorial, Barcelona, 1982, p. 7

Mathes SJ, Plastic Surgery, Hardcover edit, Volume 3, chapter 79


miércoles, 25 de noviembre de 2009

Genoma


Matt Ridley


Británico, periodista divulgador de la ciencia y doctor en zoología, escribió en 1999 una serie de precisos ensayos sobre el genoma humano.

Genoma, la autobiografía de una especie en 23 capítulos, es un ameno recorrido por un intrincado mundo en el que el lenguaje tiene sólo 4 letras que se acoplan formando 20 frases y que resultan finalmente en 300 000 dialectos diferentes, la bases nitrogenadas, los aminoácidos y el proteoma, respectivamente.

De un modo ameno, preciso y certero, Ridley narra la historia del genoma humano desde la existencia del último LUCA hasta la pelea por la supremacía que los cromosomas X y Y libran en la actualidad para crear al humano perfecto.

No es simmplemente un libro técnico que aporte datos doctos sobre genética humana, sino una puerta para que cualquiera con un mínimo conocimiento en biología entienda cómo funciona lo que puede ser la más intrincada red de reacciones químicas, que la evolución ha puesto en cada una de las células no sólo humanas, sino de todos los animales.

Un libro como éste no puede pasar la prueba del tiempo sin resultar incompleto hoy, diez años después de su publicación, cuando los conocimientos sobre el tema que trata han alcanzado niveles impensables en el momento en que fue escrito; sin embargo, creo que lo más destacado del libro es que allana el camino para plantear interrogantes sobre nuestra relación con otras especies: El genoma es cien por ciento humano, o tiene segmentos de material que pertenecen a otras especies con las que estuvimos en contanto en la antigüedad? Si sólo unos cuantos genes nos diferencian de la mosca de la fruta, por qué somos tan diferentes? En qué momento el humano se separó de los homínidos con los que guardamos menos semejanza que con la Drosophila melanogaster? Cómo es que el cromosoma X regula la función del Y? Cómo nos ayuda la genética para saber si un sospechoso de asesinato es culpable o inocente? Cómo explicar que los niños de 3 años conjuguen verbos sin saber absolutamente nada de gramática? Qué es en genética una quimera? Por qué el 70% del genoma humano es silente y sólo 30% produce proteínas capaces de hacernos lo que somos?

No se piense que este libro es un truco de magia: el autor no formula la pregunta sobre cómo es que la inteligencia se hereda para después hacer unos cuantos párrafos de humo y explicar, deslumbrando al lector, lo que es una teoría reluciente o un hecho evidente. Lo que hace es presentar datos referenciados dejando que el lector se formule las preguntas. Todo está ahí, en el libro, como toda la información está inscrita en el genoma esperando que alguien con paciencia y cierta capacidad de abstracción la descifre, ordene y presente como hipótesis o hecho científico demostrable y reproducible.

Médicos, genetistas, biólogos y matemáticos, profesores, y legos pueden disfrutar esta obra ya como historia antigua (en la ciencia 10 años son una eternidad) o como trampolín para saltar al ejercicio de la abstracción.

En México se editó por la filial de Punto de lectura.

Por supuesto, como digo en casi todas las entradas, vale la pena leerlo, sino, no me ocuparía en recomendarlo.


Ridley M, Genoma, la autobiografía de una especie en 23 capítulos, Punto de Lectura, México, 2006

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Arrendatarios y Enviados




Cortometraje basado en una obra de Steinbeck. Por Ricardo Marcos-Serna

Escena 1
FONDO negro. Se escuchan algunos ruidos del campo. Aire silbando levemente, ladridos a lo lejos. Por lo bajo, se escucha el motor de un auto que aumenta en intensidad.
El FONDO negro empieza a aclarase en tonos sepia.
La CÁMARA está bajo un árbol. Sólo se aprecian unas cuantas hojas. La CÁMARA enfoca una casa de campo. Madera, techo a dos aguas, aspecto miserable. El TONO sepia da la impresión de polvo en el aire, pero el sol brilla.

Escena 2
La CÁMARA se coloca dentro de la CASA. La puerta está abierta y sólo el sprint permanece cerrado. Al fondo de la escena, el auto antiguo, negro, se detiene haciendo un leve giro hacia su derecha, dejando que la CÁMARA enfoque la portezuela del conductor.
Desde detrás de la CÁMARA aparecen unas botas viejas de trabajo, con los cordones largos. Las BOTAS se alejan de la CÁMARA y se observa la silueta de un hombre que abre el sprint y se aleja hacia el auto.

Escena 3
Desde debajo de la llanta del conductor del AUTO, la CÁMARA se mueve suavemente hacia la izquierda, enfocando al HOMBRE que camina hacia ella. La CÁMARA se eleva ligeramente, hasta quedar al nivel de los ojos del conductor que se refleja en el espejo lateral.
El HOMBRE ha estado caminando lentamente, con la cabeza gacha, cubierta por un sombrero que se mira ajado.
Cuando el hombre llega junto al auto, la CÁMARA retrocede un metro y se mueve hacia la izquierda. El hombre apoya el brazo izquierdo sobre la capota, dando la espalda a la casa. El CONDUCTOR apoya el brazo en la ventanilla.

Escena 4
Desde lejos, la CÁMARA se mueve lento en redondo, de derecha a izquierda, enfocando al hombre de pie, apoyado en el auto y la mano del conductor gesticulando suavemente. La casa se ve al fondo.

Escena 5
La CÁMARA se coloca por detrás de la cabeza del hombre de pie. Enfoca, hacia abajo, al conductor que usa anteojos, la corbata suelta, el sombrero echado hacia atrás. Hablan, pero no hay sonido.
El HOMBRE voltea hacia la caza y su cara cubre el lado derecho de la pantalla, dejando al conductor en segundo plano.
El único SONIDO, que empieza en este momento es YESTERDAYS de Billie Holliday.

Escena 6
La cámara, desde la llanta de atrás del lado del conductor, a ras del suelo, enfoca la casa y pos la puerta abierta aparece una MUJER con un trapo en las manos, secándoselas lentamente. La MUJER se recarga en el marco de la puerta y los mira en silencio.
Detrás de la MUJER aparece un niño descalzo. El pelo al rape y la ropa sucia. Se apoya en una pierna de la MUJER y pone un pie descalzo sobre el otro.

Escena 7
La CÁMARA regresa al punto del close-up de la cara del hombre. Éste vuelve la mirada hacia el CONDUCTOR.

Escena 8
La CÁMARA se ha colocado detrás de la mujer y el niño, dentro de la CASA. Lentamente se adelanta cuando la MUJER da unos pasos al frente, quedando detrás de la cabeza de ella en el PORCHE. Enfoca a los hombres que platica.
El hombre que ha estado parado da dos pasos atrás y se pone en cuclillas.
La mano del conductor sale por la ventanilla y cuelga. Su RELOJ brilla al sol.
El hombre en cuclillas toma una varita del suelo y la coloca en su boca. Juega con otra varita en las manos.
La mano del CONDUCTOR señala los campos detrás del HOMBRE en cuclillas. Éste asiente sin levantar la vista.

Escena 9
La CÁMARA se mueve desde la izquierda de la mujer hacia ella, enfocándola. Pasa por detrás de ella y, por la derecha, se coloca dos escalones más abajo y le hace close-up.

Escena 10
El HOMBRE se levanta del suelo. Está molesto, pero no es agresivo. La CÁMARA lo mira desde la perspectiva de la mujer,

Escena 11
La CÁMARA viaja desde la perspectiva del conductor en un tractor que siega la cosecha.

Escena 12
Desde la posición de la MUJER, la CÁMARA observa al hombre acercarse lentamente a la casa mientras el conductor ha arrancado e AUTO y gira, alejándose de la casa.

Escena 13
Se repite la escena 11

Escena 14
Hay un rifle viejo colgado de la pared. La CÁMARA lo enfoca desde el cañón, que se mira mejor enfocado. Las manos del HOMBRE lo toman con firmeza y lo separan de la pared.

Escena 15
Se repite la escena 11

Escena 16
La CÁMARA camina detrás del hombre a la altura de su cadera.

Escena 17
La CÁMARA desde la perspectiva del conductor del tractor, enfoca la casa al fondo y luego hace FADE. El sonido de la Canción de Billie Holliday sigue pero baja en intensidad hasta que sólo se escuchan los ruidos del tractor.

FINAL

Seguramente no sería el mejor corto de un festival de cine, pero es lo más aproximado a lo que yo veo cuando leo el capítulo 5 de Las uvas de la ira, de John Steinbeck. Vale la pena leerlo.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Ph. D.?


By Marcos-Serna R, M.D.
Since the apparition of man on earth´s lit, disease has accompanied us and so has people that try to relieve our suffering, whatsoever its cause. Diseases are, in many cases, older than man but may be newer, emerging along man modifies and changes environment because of technical development and its wastes or just because of emerging of new species of bacteria or viruses. No matter the cause of disease it originates pain, sorrow, anguish, anger, bad drams, insomnia, family and financial problems and many other issues related to the loss of the ability of achieving daily life needs.
Disease, a term coined in the 14th Century, probably after words des- and -ease, refers to a condition of the living animal or plant body or of one of its parts that impairs normal functioning (…).[1] Some have called it an insult, an offense, evilness, wickedness, each of this adjectives referring to the damage of the body. Body is a sanctuary in which mind –or soul resides along with all its functions and capacities. For cultures whom cosmogony includes an immortal spirit for each human, body requires care and caregivers are people that devotes them time and efforts to give relieve of this suffering.
Perhaps since apparition of hominia family about 2.4 and 3 mya, some individuals of the species were in charge of the wounded, the ill, of the old. For sure these individuals had not skills in “healing” the others but in alleviating pain. These species passed through an evolutionary process letting behind all families between Australopithecus africanus and Homo neardenthalensis, becoming Homo sapiens (Linnaeus, 1758) around 150 tya, surviving where its nearest relatives, Homo neardenthalensis and Homo Floresiensis disappeared 12 tya.[2]
Human development gave rise to specialization of work. Previously hunter-gathering creatures, mankind found that the soil was indeed able to feed them so became agricultural societies and established shantytowns in which conjugated recollection and growing of food. Perhaps the agricultural revolution improved the feeding needs of a by the minute larger populations, but carried itself the rising of new diseases related to overcrowding. And aside to disease, again, people who try to relieve it. Medicine has many faces and ways to be made according to the traditions of the culture in which it develops and the idiosyncracy of the people that shapes that culture. There is an excellent literary work referring to the medicine in different cultures, and should be known by all physicians to understand the thinking of our patients.[3]
Disease is, by definition, an altered condition of the physical body so it´s clear why the individual dedicated to treat with disease is called physician. Coined in the 13th century, word Physician refers to a person skilled in the art of healing or one exerting remedial or salutary influence.[4] Nowadays the physician is someone that has the studies, training, experience and license to make healing procedures, independently of the nature of those that may be surgical, pharmacological or medical in origin; that person may be called physician or doctor and, in Spanish spoken countries, médico, synonymous of doctor.
Doctor means, in Latin, who teaches as it derivates from docere, to teach. One can question: Do we teach so we deserve the academic qualification of doctor? In the ancient cultures, physicians were educated in a quite different way we are educated in medicine nowadays. Today, a medicine student goes to school for five years and once has accomplished scholastic education faces, at least in México, two years of treating patients, one in the internship, a year in which we´re not even doctors nor students but learn how medicine is made and, after that, the social service, another year in which we made medicine based on existences instead of evidences, treating a undefined number of patients in a country town that hardly has electric power. Then, if the student is lucky –and a good student, may aspire to made a residence, specialization course to become a Ph. D.
In past years, medicine was taught in a very different way, usually involving the reasoning of disease and the patient and the relation between them and the environment. This is reflected in the words of Thomas Addis, an Irish physician dedicated to the study of blood clotting, who wrote:

The physician will use scientific methods, will sometime dismember to his patient, but in the ending, should resume all that parts in his diagnosis which is his whole conception of the existing relations between the patient as a person, disease as a part of the patient and this as part of the world in which lives.[5]

As seen, the understanding of disease was not only the accurate description of signs and symptoms, nor the merely listing of them, not even the relation of disease and time, climate o region in which it happens, but the integration of all these topics to understand the patient.
This is where the PH. D. degree came to light.
Ph. D., PhD or Philosophiae doctor degree was first used to designate a physician because it is supposed that we understand the whole patient, undestanding that philosophy means the like for thinking.
Anyhow, these days medical education has nothing to do with philosophy. One can argue that is unnecessary to philosophy the disease or the patient or the place it occurs because we have technical means to precisely point the origin of the patient illness. If we pass the pages of any medical book today will found things as: in the computed tomography scan we´ll find… or molecular techniques reveal… or even the search of kryptonite in cerebral-spinal fluid shows… instead the description of what the hell the disease is or how the patient got it.
In my practice of anesthesiology residence I have the fortune to teach 5th year medical students. This boys and girls (each month I found the more and more young) have the misfortune to know nothing about the medicine I learned at school and hospitals in which we smelled, touched, listened to the patients. These young are been teach to diagnose and treat magnetic resonances, EKG´s, laboratory reports, X ray slides, not patients. Worse of this is that they do not read anything but medicine.
Indeed, they are victims of their time as said by Jean-Jaques Rousseau. Global communications, internet access, TV and things like these are drifting apart these doctors from medicine practice. It´s just the way it´s been made now, but this does not mean it is the better way.
I think genuinely that doctors are among the most ignorant professionals today contrary to the past years in which physicians were respected and admired not ´cause to their academic degree but their knowledge. May be it is time to reconsider the way we are teaching medicine in order to doctors achieve the status of Ph. D. they deserve not only for their personal satisfaction but to treat patients that, obviously worth it.
When I finished my internship the Academic Chairman of my hospital made for me the doubtful favor to choose me for the closure speech. I´d made it one night before the timeline and the only thing I can recall was worth it was that I´d say, talking to my former teachers: It´s your responsibility to teach well to whom will follow us. Remember that, the day of your death, a doctor will be beside you.


[1] Merriam-Webster Dictionary and Thesaurus Online, http://www.merriam-webster.com/dictionary
[2] Cracaft, J, Donoghue MJ, Assembling the Tree of Life, Oxford University Press, New York, 2004
[3] Selin H, Medicine across cultures, history and practice of medicine in non.western cultures, in collection Science across cultures: the history of non-western science, Kluwer Academic Publishers, New York, 2003
[4] Merriam-Webster, Op. Cit.
[5] I´m ashamed to say I do not have the reference of this statement cause I´d get it as an epigraph in a coagulation book.

domingo, 25 de octubre de 2009

Balam V


Era el llamado.
Siempre lo había sentido de la misma manera: como una urgencia de la sangre. No. Más precisamente, como una urgencia que la sangre diseminaba por todo el cuerpo. En la sangre no podía residir ningún tipo de emoción, por eso había que derramarla.
Se levantó de la cama con la sensación de que sería un buen día, de que saciaría su necesidad pronto.
Tomó los instrumentos que tenía en un maletín de cuero y los esparció con amor por sobre la mesa. Los destellos brillantes que en los ángulos del acero despertaba la luz de la lámpara, bailaban en su rostro perfectamente afeitado.
Sonrió.




lunes, 19 de octubre de 2009

Sabina es un cronopio


Una comparación simple, para retomar la escritura. Sin más palabras por mi parte.


Si lo que quieres es vivir cien años
no pruebes los licores del pacer;
si eres alérgico a los desengaños
olvídate de esa mujer;
compra una máscara antigás,
mantente dentro de la ley.
Si lo que quieres en vivir cien años
haz músculo de cinco a seis.
[1]

Los famas habían puesto una fábrica de mangueras, y emplearon a numerosos cronopios para el enrollado y depósito. Apenas los cronopios estuvieron en el lugar del hecho, una grandísima alegría. Había mangueras verdes, rojas, azules, amarillas y violetas. Eran transparentes y al ensayarlas se veía correr el agua con todas sus burbujas y a veces un sorprendido insecto. Los cronopios empezaron a lanzar grandes gritos, y querían bailar tregua y bailar cátala en vez de trabajar. Los famas se enfurecieron y aplicaron en seguida los artículos 21, 22 y 23 del reglamento interno a fin de evitar la repetición de tales hechos.[2]

Y ponte gomina (que no te despeine
el vientecillo de la libertad);
funda un hogar en que nunca reine
más rey que la seguridad.
Evita el humo de los clubs,
reduce la velocidad…
Si lo que quieres es vivir cien años
vacúnate contra el azar.

A un señor se le caen al suelo los anteojos, que hacen un ruido terrible al chocar con las baldosas. El señor se agacha afligidísimo porque los cristales de los anteojos cuestan muy caro, pero descubre con asombro que por milagro no se le han roto. Ahora este señor se siente profundamente agradecido, y comprende que lo ocurrido vale por una advertencia amistosa, de modo que se encamina a una casa de óptica y adquiere en seguida un estuche de cuero almohadillado doble protección, a fin de curarse en salud. Una hora más tarde se le cae el estuche, y al agacharse sin mayor inquietud descubre que los anteojos se han hecho polvo. A este señor le lleva un rato comprender que los designios de la Providencia son inescrutables, y que en realidad el milagro ha ocurrido ahora.[3]

Deja pasar la tentación,
dile a esa chica que no llame más,
y si protesta el corazón, en la farmacia puedes preguntar:
“¿venden pastillas para no soñar?”

Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice: "Excursión a Quilmes", o: "Frank Sinatra".
Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: "No vayas a lastimarte", y también: "Cuidado con los escalones." Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras en las de los cronopios hay una gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempre de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio.[4]

Si quieres ser Matusalén
vigila tu colesterol,
si tu película es vivir cien años
no lo hagas nunca sin condón.
Es peligroso que tu piel desnuda
roce otra piel sin esterilizar.
Que no se infiltre el virus de la duda
en tu cama matrimonial.
Y si en tus noches falta sal
para eso está el televisor.
Si lo que quieres es vivir cien años
¡no vivas como vivo yo!

No había un desorden que abriera puertas al rescate, había solamente suciedad y miseria, vasos con restos de cerveza, medias en un rincón, una cama que olía a sexo y a pelo, una mujer que me pasaba su mano fina y transparente por los muslos, retardando la caricia que me arrancaría por un rato a esa vigilancia en pleno vacío. Demasiado tarde, siempre, porque aunque hiciéramos tantas veces el amor la felicidad tenía que ser otra cosa, algo quizá más triste que esta paz y este
placer, un aire como de unicornio o isla, una caída interminable en la inmovilidad. La Maga no sabía que mis besos eran como ojos que empezaban a abrirse más allá de ella, y que yo andaba como salido, volcado en otra figura del mundo, piloto vertiginoso en una proa negra que cortaba el agua del tiempo y la negaba.[5]

Deja pasar la tentación,
dile a esa chica que no llame más,
y si protesta el corazón, en la farmacia puedes preguntar:
“¿venden pastillas para no soñar?”

Cuando los cronopios cantan sus canciones preferidas, se entusiasman de tal manera que con frecuencia se dejan atropellar por camiones y ciclistas, se caen por la ventana, y pierden lo que llevaban en los bolsillos y hasta la cuenta de los días. Cuando un cronopio canta, las esperanzas y los famas acuden a escucharlo aunque no comprenden mucho su arrebato y en general se muestran algo escandalizados. En medio del coro el cronopio levanta sus bracitos como si sostuviera el sol, como si el cielo fuera una bandeja y el sol la cabeza del Bautista, de modo que la canción del cronopio es Salomé desnuda danzando para los famas y las esperanzas que están ahí boquiabiertos y preguntándose si el señor cura, si las conveniencias. Pero como en el fondo son buenos (los famas son buenos y las esperanzas bobas), acaban aplaudiendo al cronopio, que se recobra sobresaltado, mira en torno y se pone también a aplaudir, pobrecito.[6]

Deja pasar la tentación,
dile a esa chica que no llame más,
y si protesta el corazón, en la farmacia puedes preguntar:
“¿venden pastillas para no soñar?”

Un fama descubrió que la virtud era un microbio redondo y lleno de patas.
Instantáneamente dio a beber una gran cucharada de virtud a su suegra. El resultado fue horrible: esta señora renunció a sus comentarios mordaces, fundó un club para la protección de alpinistas extraviados, y en menos de dos meses se condujo de manera tan ejemplar que los defectos de su hija, hasta entonces inadvertidos, pasaron a primer plano con gran sobresalto y estupefacción del fama. No le quedó más remedio que dar una cucharada de virtud a su mujer, la cual lo abandonó esa misma noche por encontrarlo grosero, insignificante, y en un todo diferente de los arquetipos morales que flotaban rutilando ante sus ojos.
El fama lo pensó largamente, y al final se tomó un frasco de virtud. Pero lo mismo sigue viviendo solo y triste. Cuando se cruza en la calle con su suegra o su mujer, ambos se saludan respetuosamente y desde lejos. No se atreven ni siquiera a hablarse, tanta es su respectiva perfección y el miedo que tienen de contaminarse.[7]

¿Será, simplemente, que son dos autores que me gustan, por lo que los relaciono en sus palabras o que en realidad tienen, en el fondo, las mismas ideas?









[1] Sabina J, Varona F, García de Diego A, Pastillas para no soñar, en Física y Química, BMG/Ariola, Madrid, 1992, track 11
[2] Cortázar J, Comercio, en Minicuentos de cronopios, en www./eMule/Incoming/Ciencia%20Ficción/cronopios.htm
[3] Cortázar J, Historia verídica, Op. Cit.
[4] Cortázar J, La conservación de los recuerdos, Íbid.
[5] Cortázar J, Rayuela, Sudamericana S.A. editorial, 1963
[6] Cortázar J, El canto de los cronopios, Op. it.
[7] Cortázar J, La cucharada estrecha, Íbid.


foto:http://librosdementira.com/wp-content/uploads/2008/04/cortazar-portada.jpg

viernes, 2 de octubre de 2009

Balam IV


-Es extraño, ¿no?
Estaban sentados en un restorán, famoso por su historia negra, ubicado en la misma calle que la Secretaría de Gobernación.
-Digo… El que no haya ningún dato que haga pensar en… pero... bueno, es posible que haya sido por lo mismo de siempre.
Le dolía la cabeza y no quería pensar en eso.
Una mesera enfadada. Se había peleado con su esposo esa mañana porque él había llegado borracho otra vez. Sirve café con leche pero lo derrama en el plato. No ofrece disculpas. Se va, dejándolos. A él con su dolor de cabeza y al otro con sus disertaciones.
-Es que no se parece a nada convencional.
El dolor de cabeza crecía en racimos, extendiéndose desde detrás del ojo izquierdo hasta la nuca. Cuando pasaba por la oreja, se sentía como una quemadura.
-Uno: si no fuera pasional, no habría tortura. Un balazo y ya. los amantes despechados quieren hacer sufrir al infiel.
Los ruidos del restorán, el bullicio de la gente, el entrechocar de los platos, las pláticas ajenas, siempre menos sangrientas y tórridas que las propias y las luces que reflejaban los ángulos de los autos que pasaban por Bucareli, aumentaban su dolor.
-Dos: si fuera de pandillas, habría mensajes para los otros.
El dolor había desaparecido por un tiempo, pero ahora regresaba más intensamente que la última vez. Ya no había medicinas detrás del espejo del baño. Al salir de su apartamento, pensó en comprar una caja de esas, de las que tenían cafeína, en la farmacia que estaba en la esquina de la calle de su oficina, pero lo saludaron con la novedad de que había un asesinato muy extraño.
-Tres: si fuera un robo, no habría por qué haberlo tenido amarrado con… ¿Cómo dice el reporte…? Esposas policiales. Eso es.
El café era insuficiente para controlar el dolor. Hizo un gesto.
-¿Te sigue doliendo?
Asintió.
-¡Ya, mano! Pareces vieja achacosa.
En el departamento siempre se había burlado de él por esos dolores. ¿Migraña?, le preguntaban, ¡Eso mismo tiene mi esposa!
La mesera de cara agria volvió y les puso enfrente la cartera con la cuenta. Con la mano en la cintura, esperó.
-¿No tendrá unas de esas pastillitas de menta? Es que a mi amigo le duele la cabeza…